Para personas con parálisis del cuello hacia abajo, el control de una de
silla ruedas, resulta imposible, ni los últimos inventos con palancas podrían ayudar.
Unos investigadores de la Universidad japonesa de Miyazaki han creado una
silla de ruedas que soluciona este problema con electrodos colocados en la cara. 
Pero, ¿cómo funciona? Ciertos movimientos de la cara harán que la silla de ruedas tenga movimiento controlado, es decir podrá voltear, avanzar o parar. Todo esto puede ser hecho con movimientos producidos por los músculos encima del cuello.


Hemos visto un montón de sillas de ruedas y accesorios de sillas de ruedas avanzadas, desde un carro de Kinectactivado por la voz,
sillas controladas por energía solar a larga distancia, pero la capacidad de conceder movimiento independiente a una persona con parálisis por debajo del cuello es nueva e increíble.

Una serie de electrodos se conectan a la cara, y con distintos movimientos como por ejemplo apretar la mandíbula hará que comience a avanzar la silla, y un duro guiño  en uno de los suficiente para tensar los músculos de la mejilla, provocara un giro leído por e electrodo. Un segundo apretando la mandíbula hará que se detenga la silla de ruedas.
Los investigadores comenzaron experimentando con diferentes
velocidades, pero encontraron que era más efectivo que se incluya un
sensor de proximidad en su lugar. El sensor detecta si hay
objetos en el camino de la silla. Un camino claro por delante será
aumentar la velocidad, mientras que los obstáculos harán reducir la
velocidad hasta que finalmente se detiene a pocos metros del
obstáculo.

En el futuro, los investigadores planean deshacerse de los
electrodos por un motivo de estética para en su lugar usar un sistema integrado de
gafas, que se sincronizan de forma inalámbrica con la silla.
Esperamos que esto sea posible pronto, y así puedan usarla esta novedosa silla aquellos que se sienten limitados de movimientos.



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